jueves, 2 de diciembre de 2010

Sueños


Desperté de mi sueño. Llevaba mucho tiempo, quizá demasiado, esperando un gesto cómplice, un guiño, que me confirmase que todo es distinto, que has cambiado, y eres como a mi me gustaría que fueras. Pero ese gesto, ese pequeño guiño, no ha llegado: una vez mas la realidad le gana la batalla al sueño, y sustituye una sonrisa por la desazón...y por la nostalgia de los tiempos pasados, donde la realidad superaba a la mejor de las ficciones. Hoy todo se tiñe de desengaño, porque los sueños sueños son.

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